Muchas veces confundimos lo “platónico” con lo inalcanzable, cuando en realidad, Platón nos hablaba de una de las fuerzas más poderosas del ser humano: el deseo de elevar nuestra conciencia a través de la belleza. En este poema, exploramos el amor no como una ausencia, sino como el impulso sagrado que nos permite ver la perfección en el equilibrio de todo lo que nos rodea.
Platónico
Impulso de naturaleza por conocer la belleza, apreciando su grandeza y su incorruptible esencia.
De espacios de realidades, tangibles a los sentidos, intangibles sus verdades, en espíritu y carácter, que amalgamadas comparten perfección en equilibrio.
Es impulso que supera estéticas impostadas, ideas sobrevaloradas, inalcanzables, perennes.
Pues la belleza es perfecta tal como está construida; cada una de sus partes forman total armonía.
Este impulso que eleva al cielo tu percepción, es llamado en este mundo el sentimiento de Amor.
Amor que trasciende todo, el universo en su espacio, su energía y su misterio en todas sus dimensiones.
Amor perfecto define, maestro del pensamiento, que en su tratado “El banquete” describe elocuente.
Cuánta razón él tenía, pues yo encuentro en todas partes la belleza develada, la belleza escondida, y el amor en mí renace cada hora, cada día, con sublime desenlace.
Entender el amor platónico es aprender a mirar con los ojos del alma. Cuando somos capaces de ver la belleza en el carácter, en la esencia y en la armonía del universo, nuestra percepción se transforma. En Holuz, buscamos que cada terapia sea ese “impulso” que te ayude a reencontrar la belleza en tu propio equilibrio y a renacer en amor, cada hora y cada día.